"Por ahora no hace falta". De esta manera contestó ayer el gobernador José Alperovich cuando fue consultado sobre las gestiones que realiza el Poder Ejecutivo para paliar la escasez de combustible que se evidenció, durante los últimos meses, en Tucumán. "Prácticamente ya no hay colas en las estaciones de servicio", remarcó el mandatario, quien reveló que mantiene contactos con las autoridades en el país de YPF. Acotó que esos ejecutivos le transmitieron que están dispuesto a enviar a esta provincia combustible si hace falta.

Durante el fin de semana pasado, los tucumanos tuvieron que esperar en distintas expendedoras para que les cargaran hasta $ 100 de combustible. En los últimos días, la situación cedió con la llegada de más camiones de las petroleras y por la baja de la demanda de nafta súper. El transporte de cargas, en tanto, está requiriendo más gasoil para que la actividad pueda desarrollarse en forma normal.